Líderes sí, equipos también

Xavier Marcet:

Este podcast es posible gracias a inusual, una comunidad de líderes que no solo hablan de cambio, sino que lo practican. Porque Porque liderar no es hablar de transformación, es atreverse a encarnarla. Soy Xavier Marcet, y te doy la bienvenida a mi podcast. Más allá del liderazgo. Pongamos el caso de un jugador de fútbol fuera de clase.

Xavier Marcet:

Es fichado por otro equipo por una cantidad impresionante y de él se espera un rendimiento, pues impresionante. Es evidente que en algunas ocasiones esto sucede, pues para felicidad de todos, pero también es muy habitual que estos jugadores estrella no cumplan las expectativas. ¿Por qué? Sencillamente, eran muy buenos en el contexto de un equipo que les permitía brillar. Van a otro equipo, otras costumbres, a veces otros idiomas, otras culturas mezcladas, sobre todo jugadores distintos, y ya no es lo mismo.

Xavier Marcet:

Siempre me acuerdo del caso de este, de Arda Turán, que un jugador que era brillante en el Atlético de Madrid, vino al y, bueno, una cosa mediocre, todo con las expectativas que llevaba. Yo creo que esta analogía deportiva se puede aplicar perfectamente, perfectamente al mundo de la empresa. Muchos directivos que cambiaron de empresa con un áurea de salvador de de una crisis o con una fama de liderazgos de otro nivel, ni se acercaron en su nuevo puesto de trabajo a la versión que exhibieron en la empresa que les encumbró. Y es que nunca se puede despreciar a los equipos que acompañan los líderes, y a veces no lo resaltamos. Sin negar que hay quien presenta cualidades excepcionales esté donde esté, por descontado, el impacto tiene mucho que ver con los equipos que ha sido capaz de crear y de hacer crecer.

Xavier Marcet:

1 siempre multiplica a través de las personas, con las personas. Los resultados no tienen que ver solamente con 1 mismo, son producto de las interacciones entre los líderes y los equipos. Yo creo que los líderes sencillos lo reconocen y dan más visibilidad al equipo y saben que crecen porque su equipo crece. Soy de los convencidos que hay liderazgos por descontado que hacen la diferencia, y lo he vivido especialmente en mi caso en las empresas familiares, algunas muy grandes, pero también en otras partes, en los hospitales, incluso te diría que en algunas administraciones públicas. Son gente que tiene una dimensión lógica práctica y de alto impacto, personas de las que emana una energía especial que no cesa, y algunos de ellos, además, una discreta sabiduría que los hace distintos.

Xavier Marcet:

Pero más allá de que tengamos figuras indiscutibles, subrayo que hay equipos en los cuales sus resultados se reducirían y sus legados se encogerían. Cada vez creo más en esta lógica de de los grupitos pequeños, de los equipos pequeños, cada vez cada vez lo veo más como una palanca imprescindible. Y, evidentemente, hay que valorar todo, liderazgo y los equipos. Yo creo que una de las mejores sensaciones profesionales es haber pertenecido a equipos que llevaron las organizaciones a otro nivel, pues por eso, por por el nivel de compenetración, de compromiso, de complementariedad que se daba en el equipo. Un equipo juega a otro nivel cuando es capaz de compartir objetivos ambiciosos, hacérselo suyos, moderarlos, personalizarlos.

Xavier Marcet:

Cuando es capaz de tomar decisiones medio del miedo, de las dudas, siempre digo que esta es una forma fundamental de decidir, tomar decisiones aunque tengas miedo, aunque dudes porque piensas. Es entonces cuando los equipos se refuerzan, cuando cuando hay franqueza, cuando la discrepancia, digamos, no corroe la complicidad, cuando brilla más la humildad de cada 1 que la hoguera de egos que algunos equipos son capaces de desatar, cuando aprenden y se inspiran mutuamente, y por eso se respetan, todos aportan y viven esa lógica de actitudes que les permite, pues aguantar y disfrutar a veces situaciones complejas. Jorge Baldano, desde su elegante sabiduría, dice que un equipo es fundamentalmente un estado de ánimo, por descontado. El talento, el talento tiene que estar, pero cuando hay equipos que son capaces de transportarlos a otro nivel, el estado de ánimo es es es fundamental. Y estos equipos, más que un líder único, lo que hay es una especie de sistema de liderado, de influencias cruzadas, promiscuas, pero muy efectivas.

Xavier Marcet:

Yo creo que los que han tenido la fortuna de vivir un equipo así se pasan la vida un poco procurando repetir la misma experiencia. Cuando un líder tiene un equipo de este nivel, ¿qué es lo más importante? Que no lo estropee, que no tenga un ataque de vanidad. Al contrario, que mime los equilibrios, que cuide esa celosía de confianza sin reproche, que no empañe las miradas cuando brillan los ojos y que saque solamente los excels para contrastar más que para amenazar. Si es capaz de crear preguntas a la altura de su equipo, sin duda su equipo le responderá.

Xavier Marcet:

Gente que añada humildad a la humildad, que quite autocomplacencia al éxito, que maneje las tensiones con cordura, que enfoque la complejidad como un laberinto con salida, que disfrute y deje disfrutar. Los equipos son más que una suma de personas. Si estos equipos tienen miedo, se contraen. Si les falta confianza, no arriesgan, amarran, procrastinan. Si les falta talento, acaban exhibiendo ocurrencias.

Xavier Marcet:

Si no empatizan, acaban siendo un ecosistema más que un ecosistema, y si no ríen, es que reír es fundamental, no vamos bien. Al final de todo, esto se resienden los resultados. Lo que tiene que pasar, acaba no pasando, o si pasa, pasa con poco sentido. Los equipos sin sustancia no dan resultados sostenibles. Las reuniones son reuniones más de la parte que del todo, no hay sincronía, no hay sinfonía, y pasa lo peor.

Xavier Marcet:

A veces unos acaban hablando mal de los otros y sobre todo se excusan o acusan al resto de equipos de paramentos. Los malos equipos no conservan el talento, no tienen conversaciones difíciles, rehúsan el conflicto y, por ende, lo acaban cronificando, disfrazan la indolencia de buenismo y el nivel de responsabilidad al final cae. Y no hay que olvidar nunca que un equipo puede ser la mejor experiencia, pero también la peor. Y aquí dejadme que cabe. 1 tiene que pensar en cuáles son cuando está en un equipo sus propias aportaciones, y al final ser capaz de valorar más lo que aporta que lo que saca.

Xavier Marcet:

Una vez más, ser más giver que taker. Liderar es asumir la complejidad sin miedo a la incertidumbre. Es entender que lo importante es crecer haciendo crecer. El management humanista no es una teoría bonita, es una práctica exigente. Menos artificio, más autenticidad.

Xavier Marcet:

Menos procesos vacíos, más propósito real. Este podcast existe porque, en inusual, sabemos que el liderazgo no se enseña, se vive. Seguimos en el próximo episodio.

Creadores e invitados

Xavier Marcet
Anfitrión
Xavier Marcet
President Sarah Marlex | Founder and President en Barcelona Drucker Society
Líderes sí, equipos también