Errores no forzados
Las empresas no fracasan solo por factores externos. Muchas veces se complican solas. Igual que en el tenis, los errores no forzados no los provoca el rival: nacen de decisiones propias, de estilos directivos y de cómo se rige la organización.
En este episodio se explora por qué las compañías que mejor funcionan no son las que no se equivocan, sino las que detectan sus errores antes y los corrigen a tiempo. Perder el foco, relajarse en exceso, descuidar el margen, burocratizarse, subestimar a la competencia o caer en el cortoplacismo son fallos evitables… y demasiado frecuentes.
A través de un paralelismo claro con el deporte de alto nivel, el episodio repasa nueve errores habituales no forzados que deterioran culturas, dilapidan modelos de negocio y acaban pasando factura. También recuerda algo esencial: entrenar, mantener la tensión, evaluar riesgos y cuidar el equilibrio entre todos los stakeholders son lo que permite sostener los resultados a lo largo del tiempo.
Creadores e invitados
